lunes, 1 de junio de 2015

In memoriam

El pasado 13 de abril, mi madre con 93 años vividos, falleció en su casa, afortunadamente sin más soporte que las manos entrelazadas de dos de mis hermanas. Hasta hoy no he sido capaz de enfrentarme a escribir una nueva entrada en este blog pues sabía que en ella debería hablar de su ausencia. Hoy, por fin, me encuentro con fuerzas suficientes para intentar dejar aquí, palabras que expresen el gran dolor de mi corazón aunque mi cerebro me dice constantemente que es mejor que ya se haya ido pues su futuro no podía traerla ya más que sufrimiento y pura supervivencia. Pero es tan grande el hueco que me ha dejado que creo que tengo la obligación de dejar por escrito lo qué de bueno me proporcionó su enfermedad.

El fatal diagnostico llegó años después de qué, con 68 años, el deterioro progresivo de su memoria, le llevara al neurólogo a considerar que no había consistencia en las pruebas aplicadas que pudiese determinar con claridad si se trataba de un cuadro de seudodemencia depresiva o de un debut de demencia de inicio depresivo.  Cinco años más tarde, fue diagnosticada de Demencia tipo Alzheimer y controlada periódicamente en el servicio de Neurología del hospital público Miguel Servet de Zaragoza.
Con la enfermedad, mi madre fue convirtiéndose en un ser humano con el que ya no podía compartir mi propia vida;  cada vez más alejada de mis propias vivencias, de mis hijos, mi marido, mis anhelos, mis preocupaciones y mis alegrías. 
Mentí, como nunca, cada vez que me hacía participe de sus angustias ante la desaparición de sus recuerdos. No te preocupes, mamá -le decía -, a mi también me pasa y eso le tranquilizaba al momento. 
Y poco a poco deje de discutir con ella, de mostrar mi opinión contraria, dejó de ser mi madre protectora e incondicional- incluso en medio de nuestras discrepancias- para ser solo alguien a quien cuidar, acompañar, escuchar, acariciar, besar y abrazar pero que siempre, hasta los últimos días, supo secar mis lágrimas con su sonrisa. 
Intenté desde el principio escribir sobre su propio olvido, desde el vacío que deja el alzhéimer, sobre la incapacidad de comunicación que genera, no supe y me sentí impotente sabiendo que mis palabras nunca estarían a la altura de su sufrimiento.

Finalmente opté por hacer una tesis doctoral estudiando el papel y la responsabilidad que los medios de comunicación tienen sobre la imagen que sobre esta enfermedad se proyecta a la sociedad. Tuve muchas dudas; hubo momentos de gran incertidumbre, llegué a pensar si no estaba utilizando el alzhéimer de mi madre para un posible reconocimiento académico que de otra forma quizá no hubiese obtenido jamás, pero superé todos los miedos; me convencí de que mi madre me habría entendido y animado y finalmente  hice el esfuerzo con la convicción absoluta de que ella se sentiría feliz de tener una doctora en la familia aunque no fuese en Medicina.

 Gracias a su enfermedad, gracias a mi madre en definitiva, pude aprender muchísimo del funcionamiento del cerebro, de las emociones y los sentimientos. En  definitiva, de la condición humana. Me convertí en una experta, al menos en cuanto a las necesidades del enfermo, al cuidado que necesita, lo que supone la salvaguarda de su dignidad y de sus derechos, leí todo cuanto se escribía sobre el alzhéimer, entrevisté a neurólogos, psiquiatras, psicólogos, geriatrías, científicos que trabajan en las diversas líneas de investigación para encontrar respuestas a la incertidumbre del alzhéimer, pero de los que más aprendí fue de los propios enfermos y de sus cuidadores, de la visita a centros de día donde se intenta mantener las habilidades que les hagan sentirse parte del mundo en el que viven y menos dependientes de los demás. Comprendí que podía y debía ser memoria recuperada de quien será siempre parte de la mía.
Por fortuna, el carácter tranquilo de mi madre apenas se vio afectado, los primeros años fueron quizá los más duros. Mi padre, al igual que muchas otras personas que pasan por lo mismo,  nunca aceptó su enfermedad y hasta su muerte en el 2000 seguía pensando que el deterioro de mi madre era debido a su falta de atención e interés por las actividades cotidianas.
Siempre, y en eso mi familia ha sido una privilegiada, mi madre tuvo a su lado personas que la cuidaron con cariño y todas sus hijas nos turnamos para poder todavía disfrutar de su ternura y su alegría. El deterioro fue lento e inexorable. Hubo días cargados de poesía, incluso de comicidad: un día, al principio, mirando al cielo, me dijo, señalando la blancura de las nubes: tráeme una taza caliente de esas. Y otro día, mientras yo estaba en el baño y ella me seguía como un verdadero perro faldero buscando amparo, yo un poco harta de su persecución y de mi perdida de intimidad, le dije: anda mamá, ve llamando al ascensor, ella pareció obedecerme y se fue hacia la puerta de la calle pero a medio camino se me acerco y me dijo: ¿Y qué le digo?.

Una de las últimas veces que fue al cine, vimos una de Ricardo Darin, creo que era Kamtchatka; en una escena todos los personajes rezaban el padrenuestro, mi madre se quiso sumar al coro y de pie recitó la oración que yo ya había olvidado; un poco abochornada intenté explicarles a los espectadores de la fila de atrás la razón de su desubicación, supongo que unos la entendieron y otros no, pero todavía recuerdo emocionada que al salir un hombre se me acercó y me dijo: no dejes de quererla.
Durante años disfrutó del mar de sus veranos y en un viaje al Pirineo Aragonés, mirando las montañas todavía con nieve me aseguro que nunca había visto nada tan hermoso, quizá esto sea una de las pocas cosas buenas del alzhéimer, que cada mirada es nueva...
Le gustaba mucho cantar y lo hizo muchas veces junto a mi marido; mis hijos se avergonzaban un poco si lo hacían en un espacio público pero yo me sentía orgullosa de su talento y sobre todo de su alegría, aunque envidiaba un poco su desinhibición y sobre todo, su maravillosa voz.

Siguió leyendo el periódico hasta no hace mucho, aunque su enfermedad le impedía saber la trascendencia de las noticias, jugué con ella a las cartas aunque a ninguna de las dos nos gustaba hacerlo, conocí museos que posiblemente no hubiese visitado si no hubiese sido por su enfermedad, la acompañé a misa a pesar de mi agnosticismo, disfrute de La Rosaleda de Madrid a su lado, procuré utilizar las palabras exactas que ella quería pronunciar y no podía y por ello nunca en mi vida me sentí más útil y más querida. En los últimos años ya apenas nos conocía, nos llamaba a mis hermanas y a mí, mamá y la última palabra coherente que le escuche es ¡ven!, pero su sonrisa y sus abrazos son ahora mi mejor recuerdo.
La grite más de una vez, harta de sus continuas preguntas que mis respuestas no lograban satisfacer. Ella siempre me perdonó. Muchas veces pensé que su vida ya no era vida pero ahora que se ha ido soy consciente de lo que llenaba la mía hasta el último de sus días.
Y siento que todo esto que ahora escribo puede dar una idea de que el alzhéimer no es tan malo, al menos para los que intentamos comprenderlo y aceptarlo a pesar de lo injusto que es siempre para el que lo padece. 

La inmensa mayoría de los seres humanos que han pisado este planeta están muertos y al reunirnos con ellos no hacemos más que incorporarnos a la situación definitiva de la humanidad y mientras llega ese instante de reencuentro no queda más que vivir con el ejemplo de quien nos hizo creer que eramos mejores de lo que sabemos que somos; mi madre fue capaz de hacérmelo saber, incluso en medio del temor y el desasosiego.

miércoles, 8 de abril de 2015

Nueva investigación sobre el tratamiento no farmacológico del alzhéimer




Según un estudio realizado por científicos españoles y norteamericanos publicado recientemente en el Journal of Alzheimer Disease,  las actividades básicas de la vida diaria(AVD) son las más beneficiadas a largo plazo con la estimulación cognitiva y motora.

Investigadores de la  Fundación  Maria Wolff y de la New York University Langone Medical Center compararon durante años a personas con alzhéimer que recibieron estimulación cognitiva y motora con otro grupo que hacía vida normal.

Los tratados con estimulación eran más independientes en actividades de la vida diaria, tenían mejor ánimo y estaban cognitivamente algo mejor. Sin embargo, no todas esas mejoras se mantenían en el tiempo por igual.Con la aplicación de la metodología de estimulación cognitivo-motora integral que la fundación denomina “Animus” se observaron múltiples resultados beneficiosos al cabo de un año: los participantes estaban cognitivamente algo mejor, tenían más independencia en las tareas cotidianas, disfrutaban de un mejor estado de ánimo, mostraban una conducta mejor adaptada y tomaban menos fármacos psicotrópicos que aquellos que hacían vida normal. 

Lo que han descubierto los científicos ahora, es que la mejora cognitiva (lenguaje, comprensión, dibujo, pensamiento y orientación) se mantuvo en el grupo de tratamiento de estimulación integral sólo durante un año. En cambio, la mejora de las actividades instrumentales, como manejar dinero o prepararse una comida equilibrada, se mantuvieron durante dos años y las actividades más básicas, como ducharse, vestirse, lavarse o comer, hasta tres años.

Para el Dr.Ruben Muñiz, Director de Investigación de la Maria Wolff: “Es como si los circuitos cerebrales madurados y programados en la infancia (como comer o asearse) respondiesen por más tiempo al tratamiento, que aquellos que fueron adquiridos en la adolescencia (hacer comida o la comprensión intelectual). Esta jerarquía a la respuesta terapéutica en función al orden de adquisición de las funciones en el desarrollo normal del ser humano, marca un claro camino en cómo tratar mejor a las personas con alzhéimer. 

martes, 7 de abril de 2015

La tecnología robótica como apoyo del enfermo de alzhéimer

Ya en 2010 la empresa francesa Robosoft anunciaba la fabricación del robot Kompai capaz de asistir a personas dependientes y ancianos en su propia casa. Cinco años más tarde un proyecto europeo de investigación valorado en cuatro millones de Euros e iniciado recientemente en la NUI Galway, prevé la utilización de este tipo de robots para hacer frente a las cargas impuestas por la demencia.


El proyecto, denominado MARIO, forma parte del programa Horizonte 2020 y reúne a un consorcio de socios de instituciones académicas y la industria en toda Europa, liderados por la Escuela de Enfermería de la Universidad Nacional de Irlanda. 
Otros socios en el consorcio proporcionarán conocimientos tecnológicos en las áreas de aplicaciones de robótica y computación semántica. 

La investigación se llevara a cabo durante tres años, en los que se realizaran tres estudios piloto con robots que interactúan  con las personas con demencia. El primer piloto se ejecutará en el oeste de Irlanda, organizado por la Universidad Nacional de Irlanda, el segundo se ejecutará en Stockport, Reino Unido, organizada por los gestores sanitarios de la ciudad, mientras que el tercero se ejecutará en Italia, concretamente en el hospital    Casa Sollievo de la Sofferenza situado en la provincia de Foggia y pionero en investigación geriátrica.


Kathy Murphyr 
Según ha explicado la responsable de comunicación del proyecto, Kathy Murphy “Uno de los mayores problemas de la demencia senil es que aísla socialmente y los pacientes se avergüenzan de no recordar el nombre de alguien que saben que conocen. MARIO les ayudará a recordar”. Además de esta función memorística, el robot podrá dar las noticias, hacer llamadas telefónicas, ejercer de portero o recordarle al paciente las horas de las comidas o de sus pastillas. Lo que está descartado es que este robot realice tareas de asistencia física. Sus capacidades serán exclusivamente sociales. “



La interacción del robot con el paciente funciona de momento a través de una tablet integrada en la parte frontal del armazón, pero se prevé que en la versión final se pueda activar mediante la voz. Su diseño es otro de los puntos más complicado de la propuesta que se verá muy condicionado por la reacción de los pacientes en los estudios piloto.

viernes, 27 de marzo de 2015

Posible nuevo patrón para el diagnostico precoz del alzhéimer

     Según ha establecido la investigación  liderada por Liana Apostolova de la Universidad de California en Los Angeles la atrofia del hipocampo se podría convertir muy pronto en el patrón consensuado a utilizar por todos los equipos de investigación de la enfermedad de Alzheimer

Se trata del paso final en un meticuloso proceso que ha durado seis años y que ha sido llevado a cabo por un consorcio internacional de científicos. El objetivo era desarrollar un enfoque unificado y fiable que permitiera detectar la fase más temprana de la enfermedad a través de pruebas de neuroimagen estructurales. 




El hipocampo es una zona del cerebro que se asocia con la formación de la memoria. Su contracción o atrofia, según lo determinado por un examen de resonancia magnética estructural, es un marcador biológico bien establecido para la enfermedad y es de uso común en entornos clínicos y de investigación para el diagnóstico de la enfermedad y  para controlar su progresión.


Utilizando muestras cerebrales de enfermos de alzhéimer fallecidos, el grupo de  Los Angeles ha confirmado que la atrofia del hipocampo , medida mediante resonancia magnética (MRI), muestra correlación con los cambios patológicos que caracterizan la enfermedad;  como son el desarrollo progresivo de placas amiloides y de ovillos neurofibrilares.

Hasta ahora, la eficacia de la MRI estructural en el alzhéimer ha estado limitada por la diversidad de métodos utilizados para identificar y medir el volumen del hipocampo, lo que en ocasiones había llevado a diferencias de más del 50% en la evaluación de este parámetro en una misma muestra. Además, ningún estudio previo había verificado si la reducción de volumen es realmente consecuencia de la pérdida de tejido.

Este nuevo Protocolo Armonizado de Segmentación Hipocampal ha sido ensayado en diferentes especímenes cerebrales en resonancias magnéticas  de 7 Teslas en los que se demostró correlación entre la reducción de volumen del hipocampo y la pérdida de neuronas. 

Aunque la técnica se puede utilizar inmediatamente en entornos de investigación, como los ensayos clínicos, el siguiente paso, según señala Apostolova, será utilizar el protocolo estandarizado para validar técnicas automatizadas disponibles para medir el hipocampo por lo que el enfoque podría utilizarse más ampliamente, incluso para el diagnóstico de la enfermedad en la consulta del médico y otros centros de atención de pacientes.

jueves, 19 de marzo de 2015

El lenguaje como posible forma de diagnosticar el alzhéimer

                     Investigadores del grupo Elekin 
Según un comunicado de la Universidad del País Vasco (UPV), el grupo de investigación multidisciplinar Elekin, está trabajando en el desarrollo de un sistema de detección precoz del alzhéimer mediante el análisis del habla del paciente que sustituya o complemente pruebas diagnósticas más invasivas.
El método, denominado Automatic Spontaneous Speech Analysis (ASSA):análisis automático del habla espontánea, se basa en la grabación de los pacientes mientras cuentan alguna experiencia vital propia en un ambiente relajado y distendido  y en la medida de varios parámetros. Por ejemplo, se miden las pausas que hace un paciente al intentar recordar la palabra que quiere decir. Por lo tanto, la técnica se realiza sin alterar o bloquear las habilidades del paciente, ya que este no percibe la prueba como algo estresante.Las pruebas se llevan a cabo tanto con personas que no han desarrollado la enfermedad, como quienes tienen antecedentes familiares o ya padecen la enfermedad, en colaboración con los centros médicos y siempre respetando los criterios éticos y los protocolos correspondientes.

Para Karmele López de Ipiña, licenciada en Ciencias Físicas y coordinadora de este grupo de investigación de ingeniería biomédica,  gracias a esta colaboración se podrá analizar incluso la fase preclínica o a gente que todavía no ha empezado a desarrollar el alzhéimer.

En este estudio colaboran, además de  asociaciones de familiares de enfermos, la Universitat de Vic, el TecnoCampus Mataró de la Universidad  Pompeu Fabra, el  Center for Biomedical Technology  de la Universidad Politécnica de Madrid,  la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y  el centro vasco CITA-alzheimer.
Actualmente, para hacer un diagnóstico clínico del alzhéimer, se realizan exámenes médicos, test neuropsicológicos, neuroimágenes, análisis del líquido cefalorraquídeo y análisis de sangre, todas ellas pruebas invasivas y con un alto coste económico, según ha recordado la UPV.

A nivel internacional se está trabajando mucho en estas líneas de investigación, aunque el sistema ASSA todavía no se utiliza, debido a que se trata de una técnica en desarrollo e investigación.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Fondo internacional para la investigación de las demencias

En la Conferencia Ministerial  sobre la lucha mundial contra la demencia organizada por la OMS, 80 países se unieron ayer a expertos de la comunidad científica para discutir el modo de realizar acciones colectivas para lograr avances en el tratamiento de las demencias.
Una de las principales medidas tomadas ha sido la creación de un fondo mundial para la investigación de la demencia. El Dementia Discovery Fund funcionará como un fondo de inversiones de riesgo, identificando  los descubrimientos prometedores en materia de alzhéimer y otros tipos de demencia.
Grandes compañias farmacéuticas, el gobierno británico y una organización filantrópica han reunido más de 100 millones de dólares para crear éste fondo de inversión global dedicado a financiar los esfuerzos para hallar un tratamiento, incluso una cura, para el alzhéimer en la próxima década. Los fondos iniciales para el proyecto provienen del gobierno británico, la organización Alzheimer's Research UK y cinco compañías: las estadounidenses Johnson & Johnson Eli Lilly and Co., Pfizer Inc. y Biogen Idec Inc. y la británica GlaxoSmithKline PLCEstos laboratorios tratan de crear tratamientos para el alzhéimer y otras formas de demencia mediante fármacos basados en anticuerpos y otros procedimientos para eliminar o inhibir la formación de proteínas que bloquean las conexiones nerviosas en el cerebro. También buscan métodos de diagnóstico precoz que permitan identificar la enfermedad antes de que haya causado daños irreversibles en el cerebro.

Dr. Paul Stoffels 

Según declaraciones del Dr. Paul Stoffels,científico jefe de Johnson & Johnson, el fondo elegirá proyectos basados en las investigaciones más prometedoras. Además, los fondos serán entregados a empresas biotecnológicas pequeñas y otras iniciativas que carecen de dinero para efectuar estudios con pacientes. Se prevé  el otorgamiento inicial de una decena de subsidios a partir de mediados de año.

martes, 17 de marzo de 2015

Patente para el diagnostico del alzhéimer

La  empresa española Neuron Bio anunció ayer en nota de prensa  la presentación de solicitud de una patente para el diagnóstico del alzhéimer que podría suponer un avance importante en  la lucha contra la enfermedad al tratarse de un método no invasivo, más rápido y sencillo ya que se realiza mediante un análisis de sangre.
El nuevo método, basado en la identificación de una serie de biomarcadores a partir de muestras de sangre, permite diagnosticar de manera fiable a los pacientes con alzhéimer y además anticipar el progreso de la enfermedad antes de que aparezcan los signos clínicos de demencia, mejorando la eficacia de los actuales métodos.


Dr. Fernando Valdevieso 
Según ha declarado el presidente de Neuron Bio, el Dr. Fernando Valdivieso la patente ha conseguido mejores resultados que herramientas similares en desarrollo por  centros de investigación de referencia como la Universidad de Stanford, el King's College, la Universidad de Rochester o el consorcio australiano AIBL.  Suponiendo además, uno de los mayores hitos de la empresa en el trabajo que viene desarrollando en los últimos 10 años en la prevención, diagnóstico y tratamiento del alzhéimer. El nuevo método facilitará el diagnóstico clínico, ofreciendo una alternativa  al utilizar una muestra de sangre frente al actual análisis en líquido cefalorraquídeo que supone someter al paciente a una incómoda punción lumbar y a procesos de análisis y de evaluación más largos.


Dr. Javier S. Burgos Muñoz

Por su parte, el Director General de Neuron Bio, el Dr. Javier S. Burgos Muñoz, ha indicado que esta herramienta no sólo será útil para la práctica clínica, sino que además podría tener un gran valor para las grandes empresas farmacéuticas con compuestos en fases clínicas para la enfermedad de Alzheimer, ya que permitirá identificar a los individuos idóneos para participar en los ensayos reduciendo costes y evaluar su efecto sobre el curso de la enfermedad, aumentando de esta forma la probabilidad de éxito de los nuevos tratamientos.


Esta solicitud de patente ha sido posible gracias a las investigaciones del equipo de Neuron Bio y la participación activa de personal investigador de hospitales españoles de referencia, como el Hospital Virgen de las Nieves de Granada el Hospital Clínico de Granada, o los madrileños Hospital Ramón y Cajal y Hospital de La Paz.
El proyecto, en el que el equipo de científicos e investigadores de Neuron Bio lleva trabajando los tres últimos años, ha contado con el apoyo de la CTA (Corporación Tecnológica de Andalucía) y ha sido subvencionado por la Consejería de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo de la Junta de Andalucía y por el Ministerio de Economía y Competitividad del Gobierno de España.

Neuron Bio fue fundada en 2005 como una spin-off del grupo de investigación del Dr. Fernando Valdivieso, Catedrático de Biología Molecular de la Universidad Autónoma de Madrid. En poco más de 6 años, se ha convertido en uno de los proyectos empresariales de referencia en el sector biotecnológico español, refrendado por numerosos reconocimientos y premios nacionales e internacionales. 

viernes, 13 de marzo de 2015

Ultrasonidos para el alzhéimer

Según un estudio que publica la revista Science Translational Medicinevarios investigadores han conseguido un importante avance frente al alzheimer a través de ultrasonidos, consiguiendo eliminar las placas betamiloides en los ratones que se habían alterado genéticamente para que produjesen estas placas características del alzhéimer. 
Estas  placas  se relacionan habitualmente con el avance de la enfermedad, aunque algunos investigadores cuestionas si son ellas el origen de los problemas cerebrales que se manifiestan en el alzhémer. No obstante, según este estudio, su eliminación mejoraría la memoria de los ratones empleados en la investigación.

Tras el tratamiento de varias semanas, los ratones mejoraron espectacularmente su memoria, comprobándose que se eliminaban las placas en un 75%, sin daños aparentes en el cerebro. Ademas los ratones tuvieron mejores resultados en las pruebas de memoria, orientación y reconocimiento de objetos, a las que fueron sometidos antes y después de aplicarles el ultrasonido.


Los científicos del Instituto del Cerebro de la Universidad de Queensland, en Australia, exploraron las posibilidades para tratar de penetrar en el cerebro del ratón y erosionar la placa betamiloide. .Para lograrlo, se utilizo una prueba de ultrasonido combinada con microburbujas inyectadas en la sangre del ratón que vibran en reacción a las ondas emitidas para abrir temporalmente la barrera protectora del cerebro..Para el el profesor Gotz, uno de los autores del estudio, con este enfoque la apertura de la barrera sangre-cerebro es sólo temporal durante unas horas, por lo que restaura rápidamente su papel protector.

El análisis de los tejidos cerebrales reveló que la prueba de ultrasonido estimuló además las células del sistema inmunitario del sistema nervioso central (microglías), que contribuyeron a fagocitar las placas de betamiloides.

La técnica no puedes ser aplicada todavía en humanos, ya que se deben comprobar antes los efectos secundarios en animales más grandes que los ratones. El próximo paso que darán los científicos será probar la técnica en ovejas. y los resultados  no podran ser verificados antes de dos años. 

lunes, 9 de marzo de 2015

Encuentro en Salamanca sobre investigación y envejecimiento

Este encuentro, que se celebrara  mañana, martes 10 de marzo, tiene como objetivo conocer y analizar los avances sociosanitarios, tecnológicos y psicosociales dirigidos a mejorar la vida de los mayores, que los centros de investigación, universidades, empresas y otras entidades, están llevando a cabo, tanto en España como en Portugal.
En paralelo al programa del Encuentro, se celebrará una exposición de pósteres (comunicaciones científicas), previamente seleccionados por el Comité Científico, que versarán sobre las experiencias, investigaciones e innovaciones de las diferentes disciplinas que engloban la investigación de las intervenciones sociosanitarias y/o psicosociales en materia de salud o desde el campo de la innovación tecnológica para mejorar la calidad de vida de las personas mayores. El objetivo de esta acción es proporcionar un foro en el que los investigadores podrán exhibir sus proyectos de investigación y debatir sus conclusiones y prácticas con otros expositores y asistentes.

Hospedería del  Colegio Fonseca en Salamanca, sede del Encuentro 
El evento tendrá lugar en el Auditorio de la Hospedería del Colegio Fonseca de Salamanca y  está organizado por la Fundación de la Universidad de Salamanca, en colaboración con la Fundación Reina Sofía y el Centro de Referencia Estatal de Atención a Personas con Enfermedad de Alzheimer (CRE Alzheimer), dependiente del Imserso.

sábado, 7 de marzo de 2015

El tratamiento no farmacológico en el alzhéimer

Tal y como señala un reciente estudio publicado en el British Medical Journal, los enfoques no farmacológicos deben ser la primera opción para el tratamiento de los síntomas comunes de demencia de los pacientes, tales como irritabilidad, depresión, ansiedad, apatía, problemas de sueño, agresividad y delirios.

Los investigadores, de la Universidad de Michigan Medical School y la Universidad Johns Hopkins, realizaron su trabajo a lo largo de dos décadas sobre los antipsicóticos y antidepresivos y los enfoques no farmacológicos que ayudan a los cuidadores a abordar los problemas de comportamiento de los pacientes.

Para Helen C.Kales, jefa del Programa de UM para el Envejecimiento Positivo de la Universidad de Michigan y principal autora de la investigación, la evidencia medica del tratamiento no farmacológico ante los problemas de conducta que a menudo se ven en la demencia, es superior a la evidencia de los antipsicóticos, y mucho mejor que en otras categorías de medicamentos. "El tema y el reto es que nuestro sistema de salud no ha incentivado la formación en las alternativas al consumo de fármacos , y hay poca investigación de los métodos basados ​​en los cuidadores", asegura la investigadora.
Ella y sus colegas de la Universidad Johns Hopkins, consideran necesario que haya un cambio de recursos y se adopte un enfoque más proactivo de los cuidadores y familiares, aunque recuerda que los fármacos tienen su lugar, especialmente para la gestión de situaciones agudas en las que la seguridad de la persona con demencia o cuidador familiar puede estar en riesgo. Por ejemplo, los antidepresivos tienen sentido para los pacientes con demencia con depresión grave, y los antipsicóticos deben ser utilizados cuando el paciente tiene una psicosis o agresividad que podría desembocar en un daño a sí mismo o a otros. Pero estos usos deben ser estrechamente vigilados por el medico y finalizados lo antes posible.

Los autores trazan cinco categorías no farmacológicas, demostrando que estos enfoques pueden ayudar a reducir los problemas de conducta:

                    Proporcionar formación al cuidador principal 

                   Mejora de la comunicación efectiva entre el cuidador y la persona con demencia

                   Creación de actividades significativas para la persona con demencia

                   La simplificación de tareas y el establecimiento de rutinas estructuradas

                   Garantizar la seguridad y mejora del entorno del paciente

Simultáneamente, un nuevo informe de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental de Estados Unidos (GAO) ha abordado la cuestión del uso excesivo de la medicación antipsicótica para los problemas de conducta en pacientes con demencias. En él se estima que en 2012, a un tercio de los adultos mayores con demencia cuya estancia en residencia superaba los cien días, se les prescribió un medicamento antipsicótico y que alrededor del 14 por ciento de los ancianos que residen en sus hogares, se les prescribió un antipsicótico ese mismo año. Los expertos observaron que los fármacos antipsicóticos a menudo se inician en el ámbito hospitalario y prorrogados cuando los adultos mayores son ingresados en una residencia. Además, la investigación concluye  que los bajos niveles de personal, dan lugar a un mayor uso de fármacos antipsicóticos e insta a que los esfuerzos educativos se extiendan a los cuidadores y familiares de los enfermos que se encuentran en sus hogares.  

viernes, 6 de marzo de 2015

La gota podria proteger del alzhéimer

Según un estudio publicado recientemente en la revista Annals Of The Rheumatic Diseases, las personas que padecen gota, una enfermedad producida por acumulación de cristales de urato monosódico en distintas partes del cuerpo, sobre todo en las articulaciones inferiores, tejidos blandos y riñones, tienen menos riesgos de sufrir alzhéimer. La investigación, llevada a cabo por especialistas del centro de reumatología, alergias e inmunología del Hospital General de Massachusetts y del Centro Médico de la Universidad de Boston, en Estados Unidos y que fue analizada en el Reino Unido, sugiere que la gota tiene efectos protectores para el cerebro. Los expertos sostienen que ello se debería a un exceso de ácido úrico acumulado durante los ataques de esta enfermedad milenaria conocida como la de los reyes debido a que era frecuente entre los emperadores romanos y la sufrieron  Enrique VIII y  Felipe II, todos ellos con  una dieta excesiva de alimentos ricos en purinas, como las carnes rojas, vísceras, pescado azul o mariscos y alcohol.

El trabajo investigador, que utilizó una base de datos sanitaria informatizada de Reino Unido con 3,7 millones de personas mayores de 40 años, se realizó comparando los adultos con gota con un máximo de cinco personas sin gota emparejados por edad, fecha de inicio del estudio, año de inscripción y el índice de masa corporal (IMC), Los participantes fueron seguidos hasta que desarrollaron  alzhéimer, murieron, salieron de la base de datos o terminó el seguimiento. 

Los investigadores identificaron 309 nuevos casos de alzhéimer entre 59.224 pacientes con gota (edad media de 65 años) y 1.942 casos entre 238.805 personas en el grupo de comparación durante un promedio de cinco años de seguimiento. De esta forma, vieron que había un 24 por ciento menos de riesgo de  alzhéimer entre los individuos con antecedentes de gota, por lo que concluyen que esta investigación  apoya el papel neuroprotector del ácido úrico.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Una prueba cutánea podría diagnosticar el alzhéimer

Investigadores mexicanos han descubierto un test cutáneo que podría recabar más información sobre algunas enfermedades neurológicas como el alzhéimer o el Parkinson, según señala un estudio que se presentará en la 67 reunión anual de la Academia Americana de Neurología, a celebrar del 18 al 25 de abril en Washington. El trabajo muestra que las biopsias de piel se pueden utilizar para detectar niveles elevados de proteínas anormales que se encuentran en las dos enfermedades.

Para el estudio, los científicos tomaron biopsias de piel de 20 personas con alzhéimer, 16 con Parkinson y 17 con demencia causada por otras enfermedades y las compararon con 12 personas sanas de la misma edad. En comparación con los pacientes sanos y aquellos con demencia causados por otros factores, los que tenían tanto alzhéimer como Parkinson poseían niveles siete veces más altos de la proteína tau

Las personas con Parkinson también presentaban niveles ocho veces más altos de la proteína alfa-sinucleína que el grupo sano de control. Según el director del estudio, el Dr.Ildefonso Rodríguez Leyva, del Hospital Central de la Universidad de San Luis Potosi en México. "Nuestra hipótesis es que  como la piel tiene el mismo origen que el tejido cerebral en el embrión, también podrían detectarse en ella las mismas proteínas anormales. Ésta nueva prueba ofrece un biomarcador potencial que puede permitir a los médicos identificar y diagnosticar estas enfermedades mucho antes de que se manifiesten ".

jueves, 12 de febrero de 2015

Insulina para el tratamiento del alzhéimer



Una investigación dirigida por la Dra. Suzanne Craft, gerontóloga de la Universidad estadounidense de  Wake Forest,  ha vuelto a demostrar que la utilización de la insulina inhalada podría ser eficaz para mejorar el deterioro cognitivo de los enfermos de alzhéimer.
Desde 2011, otros estudios ya revelaron  que la insulina mejoraba la memoria en pacientes con enfermedad de Alzheimer y otras formas de deterioro cognitivo.

En este nuevo estudio, publicado en el Journal  of Alzheimer' Disease los participantes recibieron 20 o 40 unidades insulina detemir, una forma de fabricación de insulina que proporciona efectos más duraderos, en comparación con la insulina “regular”.

Durante 21 días, a 60 adultos que habían sido diagnosticados de DCL o de enfermedad de Alzheimer en estado leve o moderado , se les suministraron  20 UI de un placebo, o 20 o 40 UI de insulina detemir  por vía nasal.
Los hallazgos del estudio han revelado que los participantes que recibieron 40 UI de insulina detemir mostraron una mejoría importante en su memoria de trabajo – la capacidad de retener y procesar nueva información – en comparación con los participantes que recibieron 20 UI de insulina detemir o el placebo. Además, los participantes que recibieron 40 UI de insulina detemir y portadores de APOE-e4  daban  mayores puntuaciones en pruebas de memoria que los participantes que recibieron la dosis de insulina detemir inferior o el placebo. Los participantes que no tenían el gen tenían puntuaciones más bajas de memoria, independientemente de si recibieron una dosis de 20 o 40 UI de insulina detemir o el placebo.

En la evaluación de la seguridad de la pulverización insulina detemir entre los participantes, se observo  que solo  provocó efectos secundarios menores. El equipo concluye que restaurar la función normal de la insulina en el cerebro puede conllevar importantes beneficios terapéuticos a las personas con alzhéimer pero tambien señalan que es necesaria más investigación para estudiar los mecanismos que subyacen a la asociación entre la administración de la insulina detemir y la mejora de la memoria en las personas con el gen APOE-e4.

martes, 3 de febrero de 2015

El 40% de los enfermos de alzhéimer no sigue correctamente la prescripción farmacológica

Según el estudio presentado ayer en el Colegio Oficial de Farmacéuticos de León y llevado a cabo por esta institución colegial “el 40 por ciento de los enfermos de alzhéimer tiene problemas con su medicación”.
El autor del informe, vocal de Pacientes del Colegio de Farmacéuticos, Joaquín Carrasco Fernandez, ha explicado además que, en el caso del alzhéimer, se produce uno de los porcentajes más altos de abandono de los medicamentos, debido al elevado precio del tratamiento, aunque en los últimos años el coste de los fármacos ha descendido considerablemente por la aparición de los genéricos, un paciente puede llegar a desembolsar anualmente entre 20.000 y 25.000 euros en atención directa.



El estudio, realizado mediante una encuesta a los cuidadores de 387 enfermos de alzheimer de los centros de la provincia de León,  revela otros datos que llaman la atención, como que el 7,10% de los encuestados asegura que se enfrenta a problemas antes incluso de administrar los medicamentos, sobre todo con causas relacionadas con las dificultades para abrir los envases o para interpretar las medidas de las dosis que se requieren.

Carrasco calificó  como "alarmante" esta situación, refiriéndose a otros factores  que también influyen, en menor medida, como los descuidos, el temor a la aparición de efectos secundarios o, incluso, el hecho de pensar que las medicinas, en el caso de los pacientes de alzhéimer, no aportan resultados.

La investigación se ha realizado con la colaboración de la asociación Alzheimer León y otros centros asistenciales y colectivos de familiares de enfermos de la provincia y, aunque existen estudios anteriores sobre la desafección de los fármacos de esta patología, ninguno de ellos había abordado antes las causas. 
Tras reclutar a un total de 387 pacientes, un 26,3 por ciento de los cuidadores cuestionados indicó que estos problemas con la medicación se deben a que el paciente rechaza directamente los fármacos, algo que achacan a “la propia presentación de los medicamentos, teniendo problemas con su ingesta puesto que se trata de pastillas de gran tamaño y son enfermos con dificultades para tragar”, l
Otro motivo que justificaría el abandono de la medicación es la sobrecarga de trabajo de los cuidadores, algo que fue alegado por el 11 por ciento de los entrevistados. Tras ello se sitúan otras causas, como el ajuste de las dosis en función de las necesidades del paciente (6%) y la propia dosificación del fármaco (5%).
Por su parte, la directora gerente de Alzheimer León, Flor de Juan, manifestó  que  "los medicamentos  son muy caros y  el 10% de la aportación por el copago es una de las más altas».insistiendo, además, en  la importancia tanto de las asociaciones de pacientes como de los profesionales sanitarios para asesorar y orientar en el entorno familiar del enfermo.

martes, 27 de enero de 2015

Investigadores españoles logran un avance en el diagnostico precoz del alzhéimer


Un grupo de investigadores del Instituto de Neurociencias de Alicante , centro mixto de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha publicado en la edición digital de la revista Molecular Neurodegeneration un estudio en el que se investiga la validación de nuevos biomarcadores para el diagnóstico clínico de la enfermedad del alzhéimer.
Según el trabajo dirigido por el Dr. Javier Sáez Valero, se han identificado la proteína precursora amiloide, en su forma completa sin procesar, en el líquido cefalorraquídeo. Esta forma completa de la proteína coexiste en el líquido cefalorraquídeo con fragmentos de la misma que habían sido propuestos como marcadores diagnósticos.



Para el Dr.  Sáez Valero, asi como para Inmaculada Cuchillo e Inmaculada López Fuentes, autoras principales del estudio, es destacable este hallazgo porque abre la posibilidad de diseñar nuevos test aplicables en el diagnóstico temprano y en ensayos clínicos, que permitan realmente estimar el valor de las proteínas amiloides como biomarcador para el alzhéimer.



El grupo de investigación de Sáez Valero, también, pertenece al Centro de Investigación Biomédica en Red sobre Enfermedades Neurodegenerativas (CIBERNED), una iniciativa del Instituto de Salud Carlos III para mejorar en la lucha contra las enfermedades neurodegenerativas y neurológicas. Sáez Valero considera que este trabajo ha sido posible gracias a la colaboración de muchos otros investigadores,contándose con la colaboración del neurólogo del Hospital Clínic de Barcelona José Luis Molinuevo y de los investigadores del Departamento de Psiquiatría y Neuroquímica de la Universidad  sueca de Gotemburgo, Gunnar Brinkmalm y Kaj Blennow.

viernes, 23 de enero de 2015

La hibernación animal, una pista para tratar el alzhéimer

Según  un estudio publicado en el ultimo número online de la revista Nature, una proteína asociada al frío extremo recompone las sinapsis y frena la muerte de las neuronas en ratones con alzhéimer.
Es sabido que algunos  mamíferos, como los osos, experimentan una drástica caída de su temperatura corporal durante la hibernación. Para ahorrar recursos, muchas sinapsis desaparecen. Llegada la primavera, estos animales crean nuevas conexiones y no pierden memoria. Es un ejercicio de regeneración que obsesiona a muchos científicos que buscan un remedio contra los efectos del alzhéimer y otras dolencias caracterizadas por la pérdida de estas conexiones neuronales.

Ahora, tal y como señala la investigación publicada en Nature, los  investigadores británicos han forzado la hibernación en ratones y han descubierto una proteína  que parece ser fundamental para ese efecto reparador. Sus efectos ayudan incluso a evitar la muerte neuronal cuando los animales sufren daños similares a los del alzhéimer. 
Un golpe de hipotermia de 45 minutos a unos 16 grados de temperatura bastó para que los ratones perdieran buena parte de sus sinapsis en el hipocampo, uno de los epicentros cerebrales de la memoria. Al recobrar la temperatura normal, los ratones más jóvenes recobraron sus conexiones entre neuronas. Los investigadores consideran que parte de la explicación se debe a  que dicha proteína llamada RBM3- previamente relacionada con la prevención de la muerte neuronal- multiplica sus niveles por el frío en los individuos jóvenes pero no tanto en los mayores.
El trabajo ha sido muy bien acogido por expertos independientes por las posibilidades que abre de cara a la investigación de la regeneración cerebral, aunque son muy  cautos sobre su aplicación terapéutica.
Giovanna  Mallucci, directora de la investigación ha declarado: "Hemos sabido durante algún tiempo que el enfriamiento puede retrasar o incluso prevenir el daño a las células cerebrales, pero la reducción de la temperatura corporal no suele ser factible en la práctica: es desagradable e implica riesgos como neumonía y coágulos de sangre. Pero, al identificar la refrigeración activa como  un proceso que evita la pérdida de células del cerebro, ahora podemos trabajar para encontrar un medio para desarrollar fármacos que pueden imitar los efectos protectores de frío en el cerebro ".